Apóstol Andrey
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Vida cristiana

El Dios que ve, oye y hace justicia

Apóstol Andrey
Apóstol Andrey21 de julio de 2026
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Texto: Salmos 94:1, 7, 9.

“Jehová, Dios de las venganzas, Dios de las venganzas, muéstrate… Y dijeron: No verá JAH, ni entenderá el Dios de Jacob… El que hizo el oído, ¿no oirá? El que formó el ojo, ¿no verá?”

Introducción:

Vivimos en una generación donde muchos creen que pueden actuar en secreto, engañar, oprimir y hacer maldad sin consecuencias. El salmista levanta un clamor: “Jehová, Dios de las venganzas, muéstrate”. No está pidiendo venganza personal; está clamando para que Dios manifieste su justicia.

La justicia de Dios nunca llega tarde. Él observa todo y conoce la verdad de cada corazón.

I. Dios no ignora la injusticia:

El enemigo quiere convencer a las personas de que Dios guarda silencio porque no le importa. Pero el silencio de Dios nunca significa ausencia.

Muchos de los impíos decían:

“No verá JAH.”

Es la misma mentira que ha recorrido toda la historia: creer que Dios no observa lo que sucede.

Pero la Escritura responde con una pregunta poderosa:

“El que hizo el oído, ¿no oirá? El que formó el ojo, ¿no verá?”

Si Él creó los sentidos, ¿cómo no va a percibir todo lo que ocurre? Dios conoce cada palabra, cada intención y cada obra.

II. La justicia pertenece a Dios:

Cuando el salmista llama a Jehová “Dios de las venganzas”, está reconociendo que solo Dios tiene el derecho de juzgar con perfecta justicia.

El creyente no está llamado a vivir consumido por el deseo de desquitarse, sino a confiar en que Dios hará lo correcto en el momento oportuno.

Dios no olvida la opresión.
Dios no ignora el abuso.
Dios no pasa por alto la mentira.
Todo será llevado delante de su tribunal.

III. Dios también examina a su pueblo:

Este salmo no solo confronta a los malvados; también llama al pueblo de Dios a vivir con integridad.

Si Dios todo lo ve y todo lo oye, también observa nuestra obediencia, nuestras palabras y la condición de nuestro corazón.

No basta con aparentar santidad delante de las personas. Dios ve lo que nadie más puede ver.

Aplicación:

Tal vez alguien ha sido tratado injustamente.

Tal vez parece que la maldad prospera.

Tal vez has orado y aún no ves respuesta.

Este salmo recuerda que Dios no ha perdido el control. Él sigue sentado en su trono, sigue observando y sigue obrando. Su justicia puede parecer demorada desde la perspectiva humana, pero nunca falla.

Llamado:

Hoy el Espíritu Santo nos invita a examinar nuestro corazón.

Si hemos sido víctimas de injusticia, confiemos en el Juez justo y no permitamos que la amargura gobierne nuestra vida.

Si hemos actuado incorrectamente, arrepintámonos mientras hay tiempo, porque nada permanece oculto delante del Señor.

Dios ve las lágrimas del justo, pero también ve las obras del impío.

Conclusión:

El mensaje de Salmos 94 es claro:

  • Dios oye lo que otros ignoran.

  • Dios ve lo que otros esconden.

  • Dios conoce lo que nadie puede demostrar.

  • Y Dios hará justicia conforme a su perfecta voluntad.

Que nuestra confianza no esté en nuestra fuerza ni en nuestra capacidad para defendernos, sino en el Señor, quien reina con justicia y cuyo juicio es perfecto. Él sigue siendo el Dios que ve, el Dios que oye y el Dios que hace justicia. Amén.

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